2025 de junio
En esta Veterinaria educación continua veterinaria en línea blogLa Dra. Justine Lee, DACVECC, DABT habla sobre la toxicidad de la metanfetamina (cristalina) en perros... ¡y por qué es tan importante que usted pueda reconocer los signos clínicos y el tratamiento!

Hielo, hielo, bebé: toxicidad por metanfetamina cristalina en un perro

Por el Dr. justine lee, DACVECC, DABT
Director de Medicina / CEO, VETgirl


Presentación de queja

Este paciente acudió a urgencias por un cuadro agudo, aunque con antecedentes de varios episodios recurrentes durante el último año: agitación, hiperactividad y temblores musculares. El propietario los describió como "actividad similar a una convulsión". Estos episodios se habían presentado seis veces durante el último año, y cada uno se resolvió en un plazo de 24 a 36 horas. Dado que el paciente había presentado varios episodios durante el último año, se consideró inicialmente una afección neurológica más crónica (en lugar de subaguda o aguda).

 

Las anfetaminas

En medicina humana, las anfetaminas se utilizan por diversas razones médicas e ilícitas. Entre las formas legales se incluyen los medicamentos con receta para el trastorno por déficit de atención/trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDA/TDAH), la pérdida de peso y la narcolepsia. Algunos ejemplos de anfetaminas son:

  • Dextroanfetamina
  • Anfetamina (Adderall®)
  • D-anfetamina (Dexedrina®)
  • Metanfetamina (Desoxyn®)
  • Lisdexanfetamina (Vyvanse®)

Las formas ilegales de anfetaminas incluyen drogas callejeras como la metanfetamina, la metanfetamina cristal y el éxtasis.

Esta clase de fármacos actúa como simpaticomimético, lo que significa que estimula el sistema nervioso simpático. Las anfetaminas también estimulan los receptores adrenérgicos α y β, y estimulan la liberación de serotonina y noradrenalina; esto produce un aumento de los niveles de catecolaminas en la hendidura sináptica y la estimulación de los receptores postsinápticos. Las anfetaminas también reducen la recaptación y la degradación de monoaminas, como la catecolamina serotonina, lo que puede provocar el síndrome serotoninérgico en algunos pacientes. La dosis letal media oral de anfetaminas en perros varía, pero se ha reportado entre 9 y 27 mg/kg. El diagnóstico y la intervención rápidos son cruciales para prevenir complicaciones graves o la muerte.

 

Tratamiento y manejo

Entonces, ¿cuál es el enfoque para el tratamiento de la intoxicación por anfetaminas? En general, si el paciente ya presenta síntomas tras la ingestión de metanfetamina o anfetaminas, es demasiado tarde para descontaminarlo (es decir, ¡no se debe inducir el vómito ni administrar carbón activado!). (En algunas circunstancias, con anfetaminas de liberación prolongada (ER), se puede administrar una dosis de carbón activado una vez que el paciente se haya estabilizado). Dependiendo de la gravedad de los signos clínicos y las limitaciones económicas del dueño de la mascota, el tratamiento ideal incluye la hospitalización durante una noche para el tratamiento y el manejo hasta que los signos clínicos remitan. El manejo médico incluye lo siguiente:

1. Terapia de fluidos

La fluidoterapia está justificada en casos de intoxicación por anfetaminas para ayudar a mantener la hidratación, tratar/eliminar la mioglobinuria (resultante de la rabdomiólisis, que puede ocurrir con estimulación muscular excesiva e hipertermia) y facilitar la eliminación urinaria de la toxina. Si no existe enfermedad cardiopulmonar, se justifica el uso de fluidoterapia intravenosa (IV) agresiva, aproximadamente al doble de la dosis de mantenimiento. Se debe monitorizar adecuadamente a los pacientes y ajustar la fluidoterapia según los signos clínicos, la evidencia de hemodilución (p. ej., en general, se busca un PCV/TS del 2 %/35 en un paciente sano a nivel del mar), el control del peso, etc.

2. Medidas de enfriamiento

En casos de hipertermia grave secundaria a temblores, el enfriamiento activo puede ser necesario (en raras ocasiones) si las temperaturas superan los 105 °C (40.5 °F). Esta paciente no suele enfriar activamente a estos pacientes (p. ej., con baños de agua fría), sino que recurre al efecto refrescante de la fluidoterapia intravenosa a temperatura ambiente, combinada con relajantes musculares (p. ej., metocarbamol y acepromacina intravenosos) para detener los temblores que contribuyen a la hipertermia (véase más adelante).

3. Sedación

En pacientes hipertensos con taquicardia y consumo de anfetamina, se justifica el uso de dosis repetidas de acepromacina en dosis bajas (p. ej., 0.01-0.05 mg/kg, IV, repetir según sea necesario). En casos graves, se pueden justificar dosis de hasta 0.1 mg/kg, IV. En general, esta paciente evita exceder la dosis total de 3 mg por perro debido a la gravedad de la hipotensión y la sedación.

4. Relajantes musculares

El metocarbamol es un relajante muscular seguro de acción central que puede utilizarse para aliviar temblores y rigidez muscular. Esta VETgirl comienza con una dosis de 50 mg/kg administrada en bolo intravenoso lento, que se repite según sea necesario en el paciente de urgencia, teniendo en cuenta que algunos pacientes pueden presentar una situación grave y requerir una infusión a velocidad constante (IRC) de metocarbamol. Si bien la dosis indicada en la etiqueta indica no exceder los 300 mg/kg/día de metocarbamol (NOTA: Esta recomendación pretende reducir el riesgo de toxicidad por propilenglicol, el agente transportador del metocarbamol inyectable), esta VETgirl ha aplicado esta dosis personalmente en pacientes sin incidentes.

5. Antagonismo de la serotonina:

La ciproheptadina es un antagonista de la serotonina y puede utilizarse para contrarrestar el síndrome serotoninérgico, una posible afección que puede surgir de la actividad excesiva de la serotonina por las anfetaminas. Ayuda a mitigar síntomas como la agitación y la hipertermia. Lamentablemente, dado que suele estar disponible solo en forma oral, suelo limitar su uso a la terapia ambulatoria o como medicamento que el paciente lleva consigo a casa.

6. Terapia anticonvulsiva:

En la intoxicación por anfetaminas, al principio se pueden observar convulsiones agudas y graves tras la exposición. En general, elija el anticonvulsivo que tenga en su clínica para controlar las convulsiones y la agitación intensa. En opinión de VETgirl, se prefiere el fenobarbital intravenoso a las benzodiazepinas, ya que tiene una mayor duración de acción y es más eficaz para controlar la hiperexcitabilidad; en raras ocasiones, algunos perros pueden empeorar con el tratamiento con benzodiazepinas y presentar mayor disforia.

7. Atención de apoyo:

Los cuidados de apoyo sintomáticos adicionales para el tratamiento de la toxicosis por anfetamina incluyen control de la presión arterial y del ECG, terapia antiarrítmica, termorregulación y terapia antiemética (si hay vómitos).

Comunicación con el cliente durante casos de sospecha de toxicidad

Cuando se sospecha toxicidad en el paciente veterinario, obtener una historia clínica precisa es vital, aunque difícil, especialmente si se trata de sustancias ilícitas. Las estrategias para facilitar la comunicación abierta incluyen:

  • Enfoque sin prejuicios: Enfatiza que la principal preocupación es la salud de la mascota, no las decisiones personales del dueño. A menudo uso un lenguaje como "¿Hay alguna posibilidad de que tu [perro] haya consumido algo como uvas, pasas, medicamentos de venta libre, limpiadores domésticos, anticongelante, marihuana, drogas ilícitas o algo así?"
  • Garantía de confidencialidad:Asegúreles a los clientes que la información compartida es confidencial y solo tiene fines de atención médica. A menudo uso un lenguaje como "No se va a meter en problemas, solo necesito averiguar qué está pasando para que podamos tratarlo de inmediato".
  • Comunicación claraExplique cómo la información específica impacta directamente las decisiones de diagnóstico y tratamiento, lo que podría afectar los resultados y los costos. A menudo uso un lenguaje como "La evaluación de un perro que muestra signos [como este] a menudo incluye pruebas muy costosas como anestesia y resonancia magnética o tomografía computarizada, y antes de hacer eso, solo quiero asegurarme de que no sea ningún tipo de envenenamiento, cuyo tratamiento sería más económico".

En este caso, la negación inicial de una posible exposición a la toxina se superó mediante la construcción de una buena relación y confianza, lo que llevó a la revelación del acceso del perro a entornos donde había metanfetamina.

Conclusión

A las 24 horas de iniciar el tratamiento, los signos clínicos del perro mejoraron drásticamente, y se le advirtió al dueño que mantuviera al perro alejado de la casa del otro progenitor para minimizar la exposición a drogas ilegales. Afortunadamente, el pronóstico fue favorable y el paciente se recuperó satisfactoriamente.

Este caso subraya la importancia de considerar la exposición a toxinas en perros con signos neurológicos y cardiovasculares agudos. El diagnóstico oportuno, las intervenciones terapéuticas adecuadas y la comunicación eficaz con los dueños de las mascotas son componentes esenciales para el manejo de estas emergencias.

Nota: Para recibir asistencia inmediata ante posibles exposiciones a toxinas, los veterinarios pueden comunicarse con el Centro de Control de Envenenamiento de Animales de la ASPCA al (888) 426-4435, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana para brindar asesoramiento y recomendaciones que puedan salvar vidas.



  1. ¡Excelente artículo! Me encantó cómo explicaste la comunicación con el cliente y diste ejemplos.

  2. Tuve uno de estos, gracias por esta útil información, ¡estoy seguro de que no será el último!

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